Él
Posiblemente nunca leas esto, posiblemente tampoco haga falta, porque si hay algo que sabes perfectamente, es el inmenso cariño que siento por ti.
Aunque nunca te lo digo, sabes muy bien que eres pieza importante en mi vida. No me imagino mi vida con alguien que no pueda aguantarme, entenderme y quererme como tú.
Las mejores cosas de esta vida las he recibido de ti.
Porque como dice mamá, de ti heredé mucho, tu carácter, tus rasgos, ese buen sentido del humor que dicen que tengo, casi todo.
Hago que te moldees a mi a veces insoportable carácter, que aguantes mis berrinches, que me pidas perdón.
Eres la única persona que me hace llorar cuando me aconseja. Y aunque a veces me hago la dura, al final siempre termino perdiendo.
Has sabido encontrar el equilibrio para mal-criarme y corregirme.
Sabes que mi mayor respaldo, mi mejor aliento, mi mejor cómplice y aliado, eres tú.
Estoy eternamente orgullosa de ti. De tu generosidad y tu humildad.
Se que nunca te he pedido perdón, pero se también que a pesar de mis irremediables malas actitudes desde que tengo conciencia y más aún desde hace tres años, tu incomparable amor sigue y será siendo igual.
Por ser como eres, conmigo, con mis hermanos, con mi madre, te quiero mucho papi. Feliz día.