Lo siguiente puede que suene gracioso y hasta ridículo, pero de alguna forma me siento con las ganas de hacerlo porque es la única forma de manifestarles mi agradecimiento a ESAS personas por la paciencia invertida en mí. Pues después de las duras prácticas y la necesidad de demostrarme a mi misma que SÎ puedo lograr lo que deseo, pues ahora ya con toda la certeza de ser puedo decir, que ya se manejar mi moto. Pues si, aunque suene chistoso pero no saben lo importante que es para mi haberlo logrado, aparentemente simple, pero para mi no lo fue, porque antes tenía que vencer mi miedo al tránsito, que como saben, en Iquitos es un caos. Y sí, me demore mucho, más de lo necesario, por eso es que me siento ahora muy feliz.
Por un momento me voy a alucinar, y tipo actriz con Oscar en mano quiero iniciar con mis papis, porque invirtieron la plata en la moto pues, que por cierto se llama weli; a mis hermanos mayores, porque cerca de un año fueron mis chóferes particulares; a mi hermana, porque con sus constantes burlas me animaba a que algún día me decida a coger la moto; a mi hermanito, porque en mis ratos de frustración me decía que él iba a aprender a manejar para transportarme sin renegar, y por cierto ahora abuso de su confianza y es mi guardamotos ad honorem. A Mel sin duda; porque fue la primera en confiar en mi y la primera en entusiasmarme a manejar sin depender de nadie, a las siempre regias y divinas: clara, xime y katy, ¿Qué hubiera hecho sin su ánimo?; a todos mis amigos, por recordarme cada momento lo cobarde que era con algo aparentemente simple. A mis amigos los policías y del 105, por no pararme últimamente en las batidas, y por dejar que esta indocumentada retire sin problemas su moto de las comisarías. Y claro, a mi publicista favorito, por su irreparable preocupación cada vez que le contaba que estuve a punto de sacarme la michi por pasarme una luz roja. Prometo ser ahora más responsable. Y nada, disfrutar de mi ahora ya completa libertad motorizada.