Con Dios y con el diablo
Cuando yo conocí al personaje de estas líneas, no me llamó ni la mínima atención, sin embargo con los días algo diferente pasó y eso lo expresé sin el mínimo reparo. Por otra parte, cuando me enteré que este personaje y una jovencita a quien conozco poco estaban en planes de.., me sorprendió pero también me entró mis micro segundos de piconería -debo reconocerlo-, y producto de ello habré comentado (con personas muy allegadas) algunas cosas pero solo en broma, y lo juro por mi set de maquillaje equipado -que para mi equivale mucho-.
Hace unos días fui a su trabajo y por suerte o por el destino, él justo estaba ahí (usualmente nunca está), me acerqué a saludarlo, y como hacia un mes que no nos veíamos porque él había estado de vacaciones, nos dimos un pequeño abrazo y seguí mi camino. Lo siguiente que hizo fue ver el panetón que yo llevaba en el bolso (en esta época nunca falta las instituciones que regalan en sus conferencias).
- Uy, que rico se ve eso, quisiera darle una probadita- dijo él
- Al panetón claro está-
- claroo, porque si te pruebo a ti, ya no te dejo-
- (me río), claro, es que soy cien por ciento calidad.
- claro sin duda-
Como mi vanidad es equivalente a mi sensatez, no digo más y sigo mi camino, y él me sigue. En esos instantes me acuerdo de los rumores del dichoso romance. Y como las mujeres, por más que nos queramos mucho somos eternas rivales, le suelto algo así:
- ah por cierto, me he enterado cosillas de ti, ay contigo mejor a distancia-
- ¿Qué, que cosa?. cuéntame-
- no nada (equivalente a ya te metí la curiosidad)-
- ya pues no seas así-
(Me aseguro que nadie nos oiga)
-Nada que andas en planes con una compañera de medios-
- ¿Quién?, fulanita de tal?, (su nombre). Asegurándose que nadie lo oiga.
No digo nada, solo asiento con la cabeza
- Nooo, no pasa nada. con decirte que nunca hemos salido ni nada.
No digo nada, solo lo escucho “extrañada”. Sin embargo lejos del bienestar que me pueda causar su dichosa frase, también me molesta que él o cualquier hombre se expresa así de una mujer: “no pasa nada”. Para mi es una mezcla de desprecio-fue mi bacilon-de agarre no pasas-te lo agradezco pero no-. Las mujeres (no se todas) preferiríamos escuchar algo más inteligente: “es muy linda pero no es la que me gusta”, por ejemplo. O si no les alcanza la inteligencia, el clásico: “somos amigos nada más”.
Sigo con la conversación:
- Pero tú la llamas-
- Nooo, mira para serte sincero la habré llamado un par de veces. (ja), “un par de veces”. Todos sabemos que esa frase “un par de veces” lo usamos cuando no queremos decir la verdadera cantidad de las cosas. Me recuerda lo que decía a un aminovio: “te lo juro cariño, hace tiempo que no sé de él, al mes lo habré visto un par de veces” (falsooo). “Noo, ya ni me llama, me habrá llamado un par de veces pues” (falsedad genérica) -si ya se, se acaba/ te acabas de enterar, pero era de imaginarse no?-
Y él sigue hablando:
- no, no pasa nada, me llevo bien, le he invitado a tomar una gaseosita así como a ti pero nada más.
-Discúlpame, pero a mí nunca me has invitado nada-. O sea no era un reclamo porque quería que me invite algo, sino porque quería que entienda que mi atención hacia él es de buena onda y sin retribuciones.
-como que no, ¿y el agüita?-
- (me rio), Ay si perdón, mil gracias-. Recordé que hace meses, hacia un calor brutal y llegué a su trabajo sedienta y le dije: ¿hay agua en este lugar?. No, aquí no tenemos agua, ya van a poner. Respondió. A los minutos vino con una botella de agua mineral y me sirvió un vaso. Recuerdo también que ya había saciado mi sed y me dijo ¿quiere más?, y acepté. No tenía sed es verdad, pero en esos momentos, por él era capaz de tomarme el amazonas completo.
-Bueno si es verdad pero lo que importa no son las invitaciones, sino lo compañía-
- Totalmente de acuerdo. Ah por cierto ¿y no me vas a invitar el panteón?.
Francamente me daba pena desgarrar mi panteoncito.
-No, porque no te esperas y más tarde te traigo una tajada con chocolate. (Obvio no lo iba hacer –o quizá si-, pero era mi mejor demagogia en esos momentos.
-No pues, los antojos se sacian en el momento-
-Ok. Voy a cumplir tus antojos-. Abro la bolsa y dejo que coja un pedazo de panteón. Se sienta a mi lado y empezamos a hablar de otras cosas.
Bueno, los hombres por naturaleza se les escapan babosadas (como a este, como a muchos). Y aunque lo quieran negar, siempre tratan de estar bien con todas. “No pasa nada”, “la he llamado un par de veces” “Nunca hemos salido”, ja. Obviamente son cosas que están bien difíciles de creer. Me imagino que si yo fuera la que estuviera en el lugar de la chica en mención, posiblemente diría lo mismo. Porque obviamente los hombres nunca quieren perder una oportunidad de un posible agarre –o lo que salga-, porque eso les llena el ego y porque son así.
Ya se, los que me conocen dirán, mira tú como criticas, pero por cierto, no dicen que tú andas con….,¿Qué haces siguiéndole la cuerda a este pata?, no pues eres una coqueta de miércoles. Bueno pues, si, si se dice que yo ando con…, y que mi cada día evaporante cariño, está con él. Pero solo es eso, salidas esporádicas –o sea “un par de veces” al mes-. Eso no me limita a encerrarme en la burbuja de la ilusión, porque esa ya la rompí el año pasado. Porque cada día me doy cuenta que el amor puede ser fuerte, pero la necesidad de estar bien anímicamente lo es más, y si eso solo se puede lograr, abriéndose oportunidades con otras personas, pienso que adelante. No hay que ser egoístas con uno mismo y yo ya no quiero ser conmigo. Porque mi edad mental exige – y con justo derecho- que tome conciencia que la reciprocidad de atención que recibo no es proporcional con la que doy, porque a mis 21 –quizá tarde- me acabo de dar cuenta que no tengo la varita de Harry Potter. Y porque aunque tengo todas las ganas, la voluntad y el afecto de estar bien solo con dios o solo con el diablo, a veces peco y no quiero estar bien ni con ninguno.
Diciembre 5, 2008 a 7:16 pm
y en q quedaron?
Diciembre 12, 2008 a 7:42 pm
vamos a salir, veremos q sale