Mi 14
Llegó el 14 y no tenía nada relevante en mente. Ni salidas, ni paseos ni baile, ni nada. Hasta la tarde del 14 tenía toda intención de quedarme en casa terminando de leer un libro –Si , el mismo de Pablo Simonetti que todavía no acabo-. Sin embargo Xime siempre tan entusiasta, organizó una salida con el resto de las chicas para ir a tomar helados. A la 10 nos fuimos a un bonito lugar y entre risas, remembranzas y joda estábamos pasando el día del “Amor y la amistad”. Mis amigas luego quisieron ir a bailar, pero no resultó porque sus acostumbrados amigos de juerga al parecer estaban bastante ocupados. Así que decidimos regresar a nuestras casas.
-Nos tocara dormir no?-
-Si a las casas, feliz 14-
Lo que no les había dicho que desde la tarde me estaba mensajeando con un chico que conocí hace no mucho, a las 11 y algo me dijo que se iba a un bar que ambos conocemos y que me esperaba allí. Tenía toda la intención de ir a mi casa, ponerme lo más cómodo posible e irme a leer mi libro. Incluso en plan de joda le había comentado a un amigo en la mañana. “esta noche me irè a la cama con un escritor” –Si, a la cama con Pablo Simonetti – . Estaba decidida en ir a mi casa, pero por esas cosas de la vida, cambie de dirección y le hice el encuentro a mi amigo.
Nos encontramos, nos saludamos, pedí algo para beber, y empezó la charla.
-Pensé que no ibas a venir, que te desanimaste-
-ja, nada de eso, solo que estaba con mis amigas-
Con él también empezamos a hablar de nuestras vidas, del amor, del desamor, de la infidelidad, de los “amigos con derecho”, y mil y un temas acorde con el ambiente velentiniano, repentinamente ponen la canción “Rayando el Sol de Maná” y canta el coro mirándome.
“ Rayando el sol, desesperación es más
fácil llegar al sol, que a tu corazón. Me muero
por ti , viviendo sin ti y no aguanto, me
duele tanto estar así…
Yo me rio, y mi discreción que ya no había porque el alcohol se había encargado de desaparecer (por cierto, alguna vez fui discreta? Je), le comento
- ¿qué?, te me estás mandando? Je-
- Tú que crees?-
-nada, que te gusta la canción-
-Segura?-
-jaja, no te pongas así, que luego no respondo ja-
-ja, yo quiero que respondas-
-jajaja-
La amena charla, se prolongó un par de horas más, y luego le dije que ya era suficiente porque al día siguiente trabajaba, no hay problema me dijo, y antes de despedirse me aseguró que me llamaría.
Llego a mi casa y en mi escritorio veo el libro de Pablo Simonetti, me rio porque de cierta forma, en el día del “amor” le fui “infiel”, pero me acuesto contenta por la bonita velada, sin novio, pero con uno que no se sabe si pronto llegará.