La hija prodigio
Regresaba a mi casa luego de trabajar en el día del paro. Mi hermano me había ido a recoger y sorteábamos la forma de llegar sanos y salvos –y con las llenas intactas- hasta mi casa. Pero lo que no deseaba, se dio, siiii, se pinchó la llanta, así que caballero nomás, bajar de la moto y caminar hasta un parchador cerca.
Luego de caminar varias cuadras encontramos el dichoso parchador. Ahí estaba, en pleno cruce entre Gálvez y Arica, mejor dicho, en toda la “esquina del movimiento”. Mientras a mi hija –por si no lo sabían es mi hija y se llama Wely- le sacaban los tacos (llantas) para repararles las medias pantis (cámara), busqué un lugar decentemente limpio donde pudiera sentarme, una banquina artesanalmente construida fue el lugar ideal y desde ahí me quedé mirándola como la reparaban.
Mientras le desarmaban empecé a recordar, desde el tiempo que empecé a manejar que no me fue nada fácil, hasta cada una de las andazas en las cuales hemos sido cómplices. Porque ahí donde la pudieran ver, mi Wely no es una moto cualquiera noooo!!!, la Wely tiene vida, yo hablo con ella y lo que es más extraño que a veces me pasa cada cosa con ella que hasta podría jurar que misma Herbie versión motocicleta.
A la Wely no le gusta que ningún extraño la maneje, porque se reciente, se pone terca, y a veces hasta se planta (ya me pasó). A la Wely le gusta ir con gente con quien ya ha familiarizado: mis hermanos, mis amigas, con ellos ella es feliz, se siente cómoda pero lo que más le hace feliz es salir de paseo con su mamá (o sea yo), más aún si es de parranda. Somos como dos almas libres dispuestas a conquistar el mundo. Pero eso si, su dicha es eterna si voy con su prospecto de padre. Si va toda la familia reunida ella misma es, se siente casi un ave porque no rueda sino vuela. Ahí no hay bache que valga, ni rompe muelle que la detenga, que hablar de los huecos o piedras, es inmune a todo tipo de barrera que interrumpa el paseo familiar. Sabe que nunca por nunca debe dejar mal a su madre –una conductora casi neurótica que aún teme al cruzar una transversal- Sin embargo Wely sabe bien que tiene una familia disfuncional así que estos eventuales paseos los aprovecha al máximo (y de pasito la mamá también).
Decía que la Wely se pone hasta parca cuando la manejan extraños y no es mentira.
(…) Hace no mucho conocí a un chico quien luego me invitó a tomar algo, como sabe manejar le di las llaves, ¿y que creen?, abstinente como no hay dos, se demoró en prender, y lo que es peor, se apagó en un semáforo. Yo solo repetía en mi mente: “Wely no me hagas esto”. Y el: tú moto se enfría no?. Lo que no sabía que ella lo hacía intencionalmente, quizá consciente que cargaba al objeto de la tentación y el pecado je! (Gracias hija, hiciste recapacitar a tu madre a tiempo).
También me sabe cuidar, pues claro. En los tres choques que hemos tenido, su madre salió ilesa –salvo un par de moretones y el susto- y ella que también sabe cuidar su cuerpo, a las justas si se rayó. Por ahí que unas rajitas pero nada mayor. Y es que también sabe que si algo malo me pasara su abuelo sería capaz de separarnos indeterminadamente y ninguna de las dos quiere eso.
Pero claro, como toda madre comete errores, yo también los tengo. A veces le llamo la atención sin razón justificable.
(…) Hace una par de semanas nomás, me disponía a dar unas vueltas para relajarme (a veces hago solamente eso) estaba muy, muy mal por esas cosas de la vida, al punto que si me soplaban lloraba. De repente la Wely se planta, se apaga. La enciendo una y otra vez y nada. Me veo obliga a patear con el pie -lo cual nunca hago porque yo siempre lady uso el automático- y tampoco nada. Abro el tanque y veo que hay gasolina y no entendía que pasaba. Trataba y trataba de prenderla pero no respondía. En mi arranque de desesperación -y desfogue debo admitirlo- y con los ojos vidriosos, la empecé a golpear en la pantalla de los cambios y bueno si, solté unas cuantas groserías que no tengo acostumbrada.
Cansada de todo intento decidí llamar a mi hermano para que me rescate, y ¿qué creen? En la timbrada se fue lo último de saldo. Ya casi con los mocos afuera y a punto de evolucionar a alguna versión de sayayin empecé a bombardearlo de mensajes para que venga a rescatarme –menos mal de eso tengo ilimitados lero lero-
Para variar mi hermano se demora como una hora a pesar que no estaba lejos, y lo que es peor llega en un mototaxi con mis papas que se ganaron con la versión más patética de su hija, trata de encender la moto, abre nuevamente el tanque y dice:
-no tiene gasolina-
-como noooo?? Si tiene-
Alumbra con su cel y efectivamente, la moto estaba seca. Lo que yo vi inicialmente no era la gasolina, sino un tanque mojado. Bueno finalmente llegue a mi casa me encerré en mi cuarto y llore como manguera de bombero – que sirva claro-, pero buenoo eso ya es otra historia. Ah! claro, le pedí disculpas a la Wely.
Lo cierto es que así es ella, linda, agraciada, sexy, ella sabe que es toda una señorita y se comporta como tal y aunque a veces la tengo cochinita por varias semanas yo la quiero, aunque a veces me demore en mandarle a cambiar el agua de batería que entra blanca y sale peor que aceite quemado, yo la quiero, y aunque su asiento ya se esté deteriorando porque no se quien de mis hermanos tiene espinas en el trasero, y aún así no me digno a repararla, yo la quiero y como no quererla si me costó tenerla –y no lo digo solo literalmente je-. Y como repito, somos dos almas libres, dispuestas a conquistar el mundo y a vivir lo mejor posible las aventuras de la vida.

Julio 8, 2009 a 1:53 am
ME GUSTA SU DISEÑO ES MUY COMODO QUISIERA TENER UNA
Julio 8, 2009 a 2:57 pm
Guau , hay gente que no cree que estos y otros bichos viven, pero me consta. Muy linda tu historia, un abrazo.
Septiembre 2, 2009 a 6:59 pm
muy bueno tu historia papa. yo tengo una pero no tiene vida me parece o esta muy enferma se jode cada dos por 3 :S
Septiembre 2, 2009 a 7:14 pm
no soy papá, soy “mamá”. Hay que prestarles atención y vas aver q solitas se manifiestan!!
Noviembre 8, 2009 a 6:48 am
me encanto tu historia pienso igual con vos es loco pero llego a quererla tantoooo!!!
saludos